Mi experiencia Techo

Llevábamos varios años intentando hacer labor social, pero por varias razones no habíamos podido. Un día nos encontramos con Techo, una organización que busca ayudar a superar la situación de problema de personas en asentamientos, y planeamos colaborar con ellos en octubre de 2017; pero pasó lo que no imaginábamos: dos terremotos, uno el 7 de septiembre y otro el 19. En Chiapas, Morelos, Guerrero y la CDMX se derrumbaron casas y edificios y familias enteras perdieron su hogar, años de recuerdos y posesiones invaluables, otros perdieron la vida dejando una inmensa tristeza a cientos de personas.

Por la situación de emergencia nacional, nuestra colaboración con Techo quedó en pausa, ya que ellos, como casi todo México, estuvieron enfocados en atender el desastre.


En junio de 2018, casi un año después de los sismos, pudimos retomar el plan. Nuestra sorpresa fue que podríamos levantar casas para familias de Santa Cruz Acalpixca cerca de los embarcaderos de Xochimilco en la CDMX que fueron afectadas en los sismos de 2017.

Playera Techo y GluoTreinta voluntarios estuvimos listos a las 7:00 am para que un autobús nos llevara al lugar. Llegamos al terreno y de inmediato comenzamos a cargar material y herramientas. Con la explicación de los líderes de cuadrilla (voluntarios capacitados) cavamos huecos en la tierra para poner los pilotes o cimientos de la casa y al cavar 20 centímetros encontramos agua y arena, lo que nos daba una mejor idea del tipo de suelo en que estaban levantadas esas casas.

Vero y Chucho, los futuros habitantes de esa casa, nos daban agua de frutas preparada por ellos, gelatinas de sabores y frutas, mientras nosotros descubríamos cómo usar las herramientas de la forma adecuada.

Aunque era época de lluvias, el cielo se contuvo ese día por completo y el sol nos acompañó toda la tarde. A veces el sol hacía pesado trabajar porque nos quemaba, pero no paramos y adquirimos práctica para colocar los 15 pilotes que sostienen la casa.

Nos dieron las 14:00 horas, tiempo en el que debíamos hacer una pausa para comer los alimentos que la familia nos había preparado. Comimos delicioso y la gente de Techo nos dio unos papelitos en donde escribimos los deseos que le dábamos a la familia, junto con el hogar que estábamos construyendo y en una dinámica muy conmovedora les deseamos felicidad, unión, paz, tranquilidad, amor y que esa casa fuera la base para que ellos pudieran seguir logrando sus metas. Depositamos los papeles en el hueco de tierra del último de los pilotes que quedaba por fijar. La familia nos agradeció con lágrimas en los ojos el esfuerzo que estábamos haciendo y les emocionaba tener un lugar propio en donde dormir.

Poco a poco la casa iba tomando forma, colocamos la base, el piso, las paredes, ventanas, techo, todo esto en dos días. Para todos fue reconfortante poder ayudar o seguir ayudando a personas afectadas por el sismo del 19 de septiembre de 2017.

Equipo Gluo Techo 2018

Muchas veces nos quejamos de cosas que realmente no tienen la importancia que le damos, el tráfico, el trabajo, los hijos, la pareja, el dinero, etc. No vemos lo que sí tenemos y no somos agradecidos con lo que sea que creamos.

Quiero finalizar, dando las gracias a Jaime, Oscar y Joel, quienes me dieron la oportunidad de trabajar en gluo y quienes han confiado en mí para crecer con la empresa. Estoy agradecida también por tener compañeros de trabajo maravillosos, que todos los días me enseñan a ser mejor persona. Por último, quiero agradecer que nos hayan permitido ser parte de esta gran experiencia que fue Techo.

Equipo Gluo Techo 2018 2